Exquirla – Dcode 2017

Exquirla Dcode

Madrid, Sábado 9 de Septiembre del 2017.

Mientras muchos se tiraban de los pelos cuando los organizadores del DCode sacaban los horarios de la edición del 2017, yo por el contrario daba saltos de alegría: Exquirla iba a coincidir con Franz Ferdinand, lo cual, me iba a permitir disfrutar de su directo lejos del público que suele acudir a este tipo de festivales. Mientras Paul Banks hacía genuflexiones en el final de la celebración musical del XV Aniversario del lanzamiento de su primer trabajo con Interpol, yo corría como un loco a través de la multitud para tomar posiciones en el escenario #3. Centradito, a 3 metros del escenario, encima justo de los cables que van de la mesa de sonido al foso. Salen los músicos, miro el móvil, dónde está el puto Casal? Tarde como siempre. Aparece Javi con unos amigos, me los presenta, y de repente… el mundo se para.

Exquirla Dcode

Comienzan a oírse los primeros acordes de Canción de E. Niño de Elche , alter ego de Francisco Contreras, comienza a recitar los versos del valenciano Enrique Falcón. Es lo más parecido a un chamán. Libro en una mano, con la otra realiza gestos hipnóticos que nos transportan a un trance profundo. Me olvido de las colas, de mis amigos, del móvil, del hambre, de la sed… me olvido de todo. Mis cinco sentidos están centrados en lo que estoy viendo y oyendo, casi tocando. La voz de Francisco parece mecida en las olas sonoras que produce el post-rock de Toundra. Calmas que preceden a tempestades, atmósferas densas interrumpidas por trallazos de guitarra que te golpean el estómago. Todo es perfecto, casi íntimo… pero el gozo dura poco.

Los sonidos que vienen del escenario principal me sacan del trance y me devuelven a la realidad. Mierda, estoy mirando el móvil, he quedado fuera. Me despido y desando lo andado. Mis compis del curro me esperan, nos saludamos, comentamos brevemente lo que hemos visto y dejado de ver, me pido mi último vermouth, entre tema y tema suenan los ecos de Take Me Out… Se rompe la magia.

Termino el concierto con la lección aprendida: hay grupos que no están hechos para festivales. Desde entonces cuento los días para poder volver a disfrutar del directo de Exquirla, pero esta vez será en una sala, lo juro.